Real Betis 3 (Aurelio, Sergio García y Emana)- Nástic 0
Parece que el Villamarín comienza a convertirse en una plaza inexpugnable para los equipos rivales, que ya demuestran un tremendo respeto por los hombres de Tapia. Si a esto le sumamos que Emana aumenta el nivel y la calidad de este equipo en más de un 70% y que tiene tres buenos escuderos como Sergio García, Aurelio y Arzu, el resultado no puede ser otro que la victoria holgada. Además, ayer Tapia puso sobre el verde tapete del estadio heliopolitano el equipo más equilibrado de la temporada, exceptuando –según la humilde opinión del que escribe- el cambio de cromos de Juanma por Rodri.
El partido contra el Nástic tiene poca historia puesto que un ex bético como Mingo, a mediados de la primera parte, puso más fáciles las cosas tras una expulsión tan estúpida como justa. Si con los once de rojo y negro, el Betis tenía la pelota y el gol era cuestión de tiempo pues las llegadas eran constantes, con diez fue coser y cantar. Aurelio abrió la lata y en la segunda parte, Sergio García y Emana obligaron a Rubén a recoger dos veces el balón de su portería.
Bien es verdad que antes de que el Betis lapidara el partido, el Nástic tuvo diez minutos en la segunda parte donde intento buscar la portería de Goitia y hasta llegó a quitarle el balón a los de Tapia aunque sin crear peligro alguno. Desde el golazo del camerunés hasta el pitido final, el Betis pudo incrementar su ventaja pero la relajación hizo que hubiera demasiados fallos clamorosos como uno de Nelson y otro de Caffa.
Lo que muchos aficionados se preguntaban ayer a la salida del estadio era que cómo un equipo que, en los últimos encuentros, se muestra solvente en casa puede hacer grandes ridículos como el de Castellón, Elche o Murcia. Será cuestión de preguntárselo a los responsables.
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