Perico Medina
En la temporada 82/83 debutaba en el Real Betis Balompié, sustituyendo a Joaquín Parra en El Molinón, un eléctrico extremo nazareno llamado Pedro, apellidado Medina, y que en el gremio de la cosa futbolística, lógicamente, respondía al nombre de Perico Medina. Producto de la cantera verde, blanca y verde, compartió avatares en el filial con gente como Chano, Reyes o Juan Ramón López Caro (ex entrenador del Real Madrid y actual seleccionador sub 21), junto a los que, el 22 de marzo de 1985, protagonizó el 9-1 que el segundo equipo del glorioso, entrenado entonces por José Enrique Díaz, se entretuvo en hacerle a la Unión Cultural y Deportiva Leonesa en la ida de la segunda eliminatoria de ascenso a Segunda B.
Perico Medina alternó en sus primeros años apariciones en el primer equipo y en el filial y, aun cuando estaba consolidado en la primera plantilla, siempre fue considerado un revulsivo, un futbolista para las segundas partes. De hecho, de los 42 partidos que jugó con el Betis entre las temporadas 82/83 y la 87/88, sólo fue titular en 9 de ellos. Perico Medina, quien compartiera durante esos años vestuario con otros grandes ‘ochenteros’ como Calleja, Salva, Cristóbal, Romo, Hadzibegic, Cervantes, Gail, Rincón, Casado, Gabino, Ortega o Calderón, se marchó al Tenerife en la temporada 88/89, dejando atrás seis años en el Betis y únicamente cuatro goles. En mi pueblo, ‘ni chicha ni limoná’. Pero como este Betis es como es, nuestro protagonista tuvo que irse al club que, a final de ese año, le arrebataría a nuestro equipo la plaza en Primera División después de una promoción procelosa, sobre todo para Pumpido. El entonces entrenador del equipo blanquiazul, Benito Joanet, dejó al extremo en el banquillo en el partido del 4-0, dando preferencia a hombres con más gol como Rommel Fernández o El Gharef, y ordenándole posteriormente que relevara a Husillos. Ya en el partido de vuelta, el Benito Villamarín presenció el regreso de Perico Medina con la condición que tantas veces se le negó, la de titular, y el pase a Primera casi en el bolsillo. Medina disfrutó poco del regreso a la máxima categoría, pues en la campaña 89/90 jugó diez partidos y sólo dos de ellos como titular. La competencia era máxima, pues tenía por delante a gente como el malogrado Rommel Fernández, Felipe Miñambres o Quique Estebaranz. En aquel equipo, Perico Medina también coincidiría con Chapi Ferrer o Manolo Hierro. Ese mismo año emigró del archipiélago y volvió a la Península y a Andalucía, recalando en las filas de un Recreativo de Huelva que las pasaba canutas en Segunda B, en el que jugaban Luna Eslava (actual entrenador del Córdoba) o Óscar Arias (ex director deportivo del cuadro onubense). Allí, el delantero estuvo hasta la campaña 92/93. Hoy día, como un digno currante más, sigue viviendo en la localidad nazarena, y hace unos años se dedicó a entrenar a las categorías inferiores del Dos Hermanas. En su caso, el fútbol se lleva en la sangre, pues una de sus hijas practicó durante varias temporadas el fútbol femenino. Viernes 19 Junio 2009
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Francisco Antúnez
Nuestro Ideario


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