Vuelta de Víctor Fernández y casi dos días de descanso. Vuelta de Víctor Fernández y eliminadas las sesiones dobles de trabajo. Vuelta de Víctor Fernández y vuelta a los métodos que llevaron al Betis a la mediocridad, la relajación y la apatía de una plantilla de por sí acomodada. El primero que comenzó este festival de la flojedad y depravación deportiva fue el dictador de la calle Jabugo que, año a año y temporada tras temporada, presionaba a sus chicos con los famosos cuarenta y dos puntos.
Instalados en esa balsa de aceite, los jugadores no aceptaron con buenos ojos a entrenadores que vinieron con la fusta y el látigo. Me cuentan que Serra Ferrer incluso visitaba en la nocturnidad todas las habitaciones para controlar a las acomodadas criaturitas. Pero después de conseguir cosas con el mallorquín y con Juande Ramos, los chicos no estaban contentos y vino una etapa de entrenadores cómodos que les dejaban llevar chanclas en los comedores y camisetas sin mangas. En este tiempo, el rey indiscutible de lo sibarita fue Víctor Fernández con elevadas jornadas de descanso.
Los aficionados pensamos que la grave situación deportiva requiere de mucho más esfuerzo, pero no solamente en lo físico, sino esfuerzo por unir más a este grupo, por hacer más equipo y eso se hace viviendo más tiempo juntos, compartiendo problemas e inquietudes y siendo muy exigentes consigo mismos.
No quiero amargarles el día pero la cosa está tela de chunga como alguno de los tres de arriba no cometa errores. Haciendo un recuento sencillo la cosa se pone más fea que el pequeño de los hermanos Calatrava: si calculamos los puntos conseguidos en los 18 últimos partidos en la primera vuelta por Real (37), Hércules (39) y Cartagena (27) y pensamos que consiguieran los mismos en esta segunda vuelta, el Betis tendría que sumar 36 de los 54 puntos que quedan para alcanzar los 71 puntos (ganar doce partidos de los 18 que quedan) y superar al Cartagena. Lo de alcanzar a Real y Hércules sería de record, puesto que habría que conseguir sumar 52 puntos de los 54 que quedan. Chungo muy chungo. Y más si hay descansos de dos días.
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